Tu luz en mi camino
- Anna Soler Soler

- 28 ago 2020
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 25 jul 2025

Siempre recordaré aquellos momentos a tu lado, cuando mis ojos se perdían entre tus curvas, tu rostro, tu ser. El tacto de seda de tu piel me calmaba, podía estar horas acariciándote hasta que caías dormida y yo contemplaba tu belleza al natural, la más pura de todas.
Mientras deslizaba mis dedos por tus finas mejillas sonrojadas, notaba la leve respiración que erizaba todo mi cuerpo. Nunca imaginé que alguien pudiera alcanzar la llave de mi corazón, tan envuelto entre zarzas, tan escondido en lo más profundo de la oscuridad.
Sin embargo, viniste a mí. Y con tu luz, irradiaste todo en mi interior, rompiendo cualquier barrera, cualquier obstáculo, cualquier…
Otra vez, notaba como las lágrimas se deslizaban y un sinfín de por qué me venían a la cabeza. Cierto. Ya no estabas a mi lado, el destino te arrancó de mi lado. Una vida preciosam robada.
Sin embargo, el cielo había conseguido una estrella con una luz que jamás se apagará, y sabía que me guiaría en mi camino, porque te seguía viendo en cada rincón, me susurrabas, querías que viniera contigo y, paso a paso, te seguí, mientras la brisa marítima en lo alto de aquel acantilado se filtraba en el interior de mi ropa.
Aquella luz cegadora que emanaba de tu ser no impedía que avanzara hasta que vislumbré tu mano, me invitó y la agarré.
Sentí el vacío.
Y, después, la calidez de tu abrazo que me envolvía como un bebé.
Por fin estaba a tu lado, para siempre.



Comentarios